Profesionales de contenidos

20 enero 2012

No más partidos, no más autoridad, libertad absoluta del hombre y del ciudadano: esta es mi profesión de fe social y política. (Pierre Joseph Proudhon)

maniquies en fila

 

Los canales digitales nos traen muchas nuevas profesiones, nuevos especialistas en presentar y generar contenidos.

Como no hay muchos títulos oficiales ni conciencia en las empresas, todos los que nos dedicamos a esto desde hace tiempo somos una mezcla extraña de las disciplinas en las que hayamos participado alguna vez.

Para presentar contenidos hay nuevos profesionales desde el mundo de la tecnología, para manejar y almacenar tanta información, en el diseño, para hacerla usable y digerible, hasta el mundo del negocio, para trazar nuevas estrategias adaptadas a estos canales.

La gente de IA, famosos por sus trend maps anuales de la red, han publicado estas infografías que representan las tareas y puntos de encuentro entre estos tres mundos condenados a entenderse. Tareas que les toca hacer a cada especialista de forma independiente, y las que toca hacer unidos. Todo para conseguir la mejor experiencia de usuario:

infografias de tareas

Es clave, para tener canales bien pensados, desarrollados y gestionados, para llegar al usuario con la mejor calidad.

Generar contenidos es el otro frente que nos trae nuevas profesiones: producción audiovisual, community managers, copys, y estrategas del negocio también tienen sus círculos y puntos de encuentro. Pero es comunicación, es más difícil delimitar las lineas secantes, porque cada medio y plataforma tiene su estilo.

Elegir, especializarse, nos permite ser útiles en una parte importante del proceso, todas las profesiones igual de necesarias y todas igual de respetables por el grado de conocimientos que hacen falta para dominarlas.


Estrategia digital para 2012

2 enero 2012

Nada tarda tanto como aquello que no se empieza. (Alain)

fuegos artificialesFeliz año nuevo a todos !!!

Si el año 2011 nos trajo el gran boom de Twitter, el 2012 será el año de las tablets y smartphones, consolidando algo que lleva tiempo gestándose con fuerza: la navegación e interacción desde dispositivos más pequeños, rápidos de arrancar, los absolutos “time-killers“.

Esta tendencia es algo que lleva tiempo consolidándose. Los que vigilamos tráfico de sitios web llevamos tiempo observando como estos dispositivos van ganando terreno al ordenador, y consiguen un tráfico de mejor calidad: mayor tiempo de permanencia en las páginas, mayor número de visitas, más interacción.

Si yo fuera empresario en 2012 (algo que seré dentro de un par de meses) y mi presencia digital fuese importante (para quién no lo es en estos tiempos…), empezaría con un buen análisis de mi sitio web en distintos soportes o dispositivos, sobre todo si vendo y capto clientes por internet. De poco me sirve un buen contenido si no se ve en un iPad, que es el 90% del tráfico desde tablets. O si no se puede comprar en mi tienda online desde un smartphone.

Todo llegará. Muy pronto las empresas tendrán que sufrir una nueva reconversión tecnológica, invertir de nuevo en la red, si quieren seguir en el mercado. Pero no se trata de abrir un perfil en Twitter y contratar a un community manager. Se trata de invertir en una presencia digital impecable. Primero hazte con un buen soporte, un buen marco, las plataformas adecuadas para llegar a todos. Después, a ese marco, ponle un buen cuadro: invierte entonces en contenido.

Muy pronto las empresas tendrán un aliado imprescindible para afrontar esa reconversión, con conocimiento y experiencia, con la idea de crear un producto mejorado entre todos, y a un precio muy interesante: pronto lanzaré mi negocio digital. Permanezcan atentos a sus pantallas…


Emprendedor, empezador o emperatriz

6 diciembre 2011

Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas. (Sir Francis Bacon)

dibujo de emperatriz Catalina II de Rusia

No me gusta la palabra emprendedor, por la connotación americanizada del concepto. Aquí siempre hemos tenido grandes exploradores, auténticos luchadores, que con tenacidad y cierta dosis de locura, han salido de su círculo natural y lo han arriesgado todo para encontrar su sitio. No olvidemos nuestra historia, básicamente expansiva.

No me gusta la palabra emprendedor, por la idea de enriquecimiento a la que se asocia. Todo ha cambiado, y dedicarse a amasar dinero como sugieren las superproducciones de Hollywood ubicadas en Silicon Valley, no encajan con nuestro estilo, muy lejos de lo artificial, y algo más solidario.

No me gusta la palabra emprendedor porque parecen los mártires del siglo XXI, que pretenden salvarnos la vida, ensimismados en su trabajo, y se dejan por el camino, olvidada, su vida personal.

No me gusta la imagen que se quiere dar del emprendedor, desde el gobierno y en los blogs, pijo y con pasta, y tan enérgico y atrevido que parece estar por encima del resto de los mortales, con más capacidad de acción que razón. En el mundo real se daría de bruces a cada paso.

Yo no soy así, y estoy emprendiendo.

Hay un esfuerzo real, constante, informativo, económico, resolutivo y creador en la tarea de emprender. Hay un montón de ideas que te rondan todo el día en la cabeza. Hay que tejer apoyos, metas que alcanzar. Pero no son motivo para indignarse. Disfruto más cada día, tomando cada decisión, que todo lo que haya podido disfrutar tomando decisiones por cuenta ajena.

Y no hay que dejar cadáveres por el camino. Solo ser perseverante y avanzar.

Pasos a seguir, y en verso:

  1. Tener muy claro lo que vas a vender. Lo que mejor sepas hacer.
  2. Analizar con quién vas a bailar. A la competencia, aliados y clientes, como si fueran parientes.
  3. Calcular del producto el coste y precio: lo que te cuesta fabricarlo, y lo que pedirás por ello.
  4. Cómo y a quien se lo vas a contar. Plan para comunicar.
  5. Si es digital, plataformas: diseño y contenido con un sólido objetivo.
  6. Atar los temas legales. No meterse en pantanales.
  7. Apuntar todas las tareas periódicas y de gestión. Van apareciendo un montón.
  8. Pasta a considerar: lo que te cueste empezar + los gastos para rodar.
  9. Solucionada la pasta y la burocracia, la startup está en marcha.
  10. Mide y analiza, y con lo que salga, acelera o sintetiza.

No soy un experto, ni el típico emprendedor, acabo de empezar. Por eso soy empezador. Y como además soy aprendiz, pues más bien empezatriz.


Presencia digital

23 octubre 2011

Los que llevan condecoraciones son como las tiendas de poco género que todo lo exhiben en el escaparate. (Santiago Rusiñol i Prats)

maniquí en escaparate

 

Una buena presencia digital no consiste solamente en ofrecer un buen producto, o en cuidar lo que decimos en las redes.

Aunque la fidelización y lo que ahora se llama “engagement” sucede por el contenido, por lo que se dice, el primer contacto tiene mucho que ver con la home de un website, con la configuración de un perfil en las redes, con poner un cierto cuidado en nuestra imagen antes de hablar.

Quien haya probado a poner en marcha un plan de branding personal lo sabe muy bien. Sabe que tiene que elegir una buena foto, una descripción atractiva, su tarjeta de presentación. Sabe que debe completarlo casi todo, toda la información posible, que cualquier dato puede encender o provocar simpatía. Igual que otros datos, para un perfil comercial o profesional, es mejor evitarlos.

Si hablamos de un website, se cuida la home con especial cuidado, como un comerciante cuida el escaparate de su tienda, como el presidente se ajusta bien firme el nudo de su corbata antes de empezar a hablar. Pero el internauta tiene un objetivo, y como es lógico, al principio se puede dejar deslumbrar por un aspecto impecable, pero solo alcanzará la satisfacción si consigue ese objetivo. Superado el impacto inicial y una vez ganada cierta confianza, la corbata nos importa menos y queremos encontrar lo que veníamos a buscar.

La ley del marketing basada en esa capacidad seductora típica de un comercial se diluye. La imposibilidad de retener al internauta hace que tengamos que dar paso a la franqueza. Si el marketing consistía en venderte un crecepelo, y de paso una manta zamorana, el reto ahora es mostrar, de una forma muy transparente, que lo que venías a buscar está aqui y es mejor que no te vayas.

Por eso todas las empresas, todas las presencias digitales, deberían reflexionar, parar un momento y considerar, cual es su objetivo y que es lo que realmente le están vendiendo a la gente, ponerlo bien claro, y avanzar hacia lo simple y lo sincero. Esas homes de feria de variedades, llenas de banners y con tantos objetivos, han muerto rotundamente, y solo hay tiempo, unos segundos, para intentar hacerle facil al usuario la consecución de una tarea.

Cada ciencia de internet, cada especialidad, se puede poner al servicio de un objetivo y de una tarea: un SEO bien enfocado, la usabilidad del proceso, la forma de redactar y de destacar el texto importante, y todo lo que medimos, si no lo encauzamos en una dirección, corremos el riesgo de dispersarlo y ponerlo al servicio de nada.

Por eso, al especialista hay que darle la materia prima, hay que darle un objetivo, porque de esa forma todo el equipo empuja el proyecto en una misma dirección.


Triángulos, planes y proyectos

1 agosto 2011

Planear: preocuparse por encontrar el mejor método para lograr un resultado accidental. (Ambrose Bierce)

triangulo

 

La vida está llena de proyectos, y para conseguir alcanzarlos, siempre trazamos un plan.

En el diseño de un Site, en una estrategia Social media, en un plan de Marketing, o en cualquier proyecto que se nos presenta, hace falta trazar un plan. Eso si, si intentamos alcanzar la perfección en el trazado del plan, seguramente conseguiremos un producto imperfecto dentro de un plan perfecto.

Un plan es un medio para el objetivo, no es el objetivo en si mismo. Por eso no debemos ser demasiado exigentes con el plan. Cuanto más troceado, y lleno de pequeños objetivos, más fácil será alcanzarlo, o alcanzar al menos las pequeñas metas que hayamos trazado.

Todo plan se desvía. Frente a la idea que nos hacemos de un viaje, de unas vacaciones, de nuestra propia vida, el viento que sopla y nos cambia de rumbo provoca una revisión continua de nuestro plan, lo que puede provocar que andemos más atentos a ajustar el plan que al resultado final.

En los planes jugamos con tres factores: tiempo, medios y objetivos. Tenemos un tiempo para conseguirlos, unos medios para ejecutarlos, y unos objetivos que alcanzar. El triángulo se convierte en equilátero, isósceles o escaleno, dependiendo del proyecto al que nos enfrentamos.

El tiempo es un factor que podemos desplazar: podemos conseguirlo antes o después. Si algo o alguien nos fija a un plazo, entonces ajustaremos los otros dos factores para conseguirlo.

Los medios son tres cosas: personas, conocimiento y dinero. Si tenemos mucho de los tres, lo normal es que el plan se cumpla en menos tiempo y con más objetivos.

Los objetivos son el fin. Y como buen fin, son la esencia de todo el plan. Si conseguimos los objetivos marcados, el proyecto se ha conseguido. Pero un buen proyecto no es necesariamente el que cumple todos los objetivos marcados, sino el que cumple los objetivos más importantes, en el menor tiempo y con los mínimos medios.

Por eso, capitanear un proyecto, no es mejor cuando tienes más medios. Es mejor cuando sabes trazar un buen plan y sacar partido de los medios que tengas, consiguiendo un triángulo perfecto.


Qualitativo

3 julio 2011

De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos. (Thomas Carlyle)

copa de vino

Todo se mide. Y casi todo se puede mejorar. También la calidad. Si para conocer nuestro tráfico, rutas de navegación, conversiones o campañas, usamos herramientas de Analítica web, para medir la parte subjetiva, la satisfacción, necesitamos un barómetro de calidad.

Hay tres puntos importantes a medir en la calidad de una web: los productos, los procesos y la satisfacción. Lo último es absolutamente emocional, y suele ser consecuencia de una buena experiencia en los dos anteriores.

Los productos se pueden testar al cabo de un tiempo de haberse adquirido, después del momento de compra.

Pero el proceso es algo que se tiene que medir de forma contextual: en el preciso momento en que se ha realizado. En el preciso momento en que la memoria del usuario aún recuerda la experiencia. Las encuestas contextuales nos pueden ayudar mucho y dar información muy útil sobre los procesos. Además, a muchos usuarios no nos importa dedicar otro minuto a rellenar un cuestionario, una vez hemos alcanzado nuestro objetivo en la web. Cuando hemos terminado el proceso con éxito.

Por último, la satisfacción, es algo muy sutil. Depende de varios factores: el producto, el precio, el proceso,  la marca, el servicio de atención..Pero sobre todo depende de la experiencia de usuario. Si he realizado con éxito mi compra, lo he entendido todo, el proceso era usable, y me ponen una guinda al terminar, al final de la tarta, alcanzaré ese pequeño éxtasis que sentimos cuando logramos nuestro objetivo.

Ese éxtasis se llama satisfacción y es la esencia. La diferencia entre conducir un Jaguar o un Daewoo, entre tener un Rolex o un Seiko, entre beberse un Campillo o un Castillo de Gredos.

 


Video Plataformas

13 junio 2011

Si consigo ver más lejos es porque he conseguido auparme a hombros de gigantes. (Isaac Newton)

cámara de vídeo antigua

      

El incremento en el uso del vídeo publicitario o informativo en internet, ha potenciado la aparición de plataformas dedicadas a la gestión de este tipo de contenido.

Youtube sigue siendo el rey, y para una web pequeña, es el modelo ideal y gratuíto donde subir un vídeo, mostrarlo en tu web, o crear canales para agruparlos.

Pero también hay empresas que ofrecen varios servicios asociados al alojamiento, además de todo lo que ofrece Youtube: por ejemplo etiquetado para SEO, analítica, servir player adecuado, accesibilidad o viralidad en redes sociales. Algunos ejemplos: Kit Digital o Sublimevídeo.

Un vídeo, como cualquier contenido indexable por Google, es mejor tenerlo bien etiquetado, si queremos que aparezca en el resultado cuando alguien utilice palabras clave para buscar.

La analítica en vídeo, medir su uso y grado de visualización, también es fundamental. Si el mensaje principal lo ponemos al final, y los usuarios no suelen ver más de la mitad, tendremos que enfocarlo de forma distinta.

El player que servimos a uno u otro dispositivo para visualizarlo es básico. En iPhone o iPad no podemos utilizar Flash, y por tanto la plataforma que utilicemos tiene que tener la capacidad de servir Flash o Html5, cuando se descarga desde uno u otro cacharro.

La accesibilidad para discapacitados afecta a dos aspectos del vídeo: el player, que tiene que reconocerse como objeto en el código para los programas lectores de pantalla, y que los controles tengan establecida una buena tabulación para manejarse por teclado, y un archivo asociado de subtítulos, para personas sordas.

La viralidad en redes sociales es optativa, pero si una buena plataforma de gestión de vídeo nos ofrece la posibilidad de publicarlo en nuestra web a la vez que lo publica en nuestras cuentas en redes sociales y provoca la viralidad deseada, evitamos la tarea de difusión del Community Manager.

En resumen, gestionar este tipo de contenido en la web tiene sus pequeños secretos, y podemos encontrar plataformas en el mercado que nos hagan la vida más fácil.